Patria, libertad e independencia: Oruro gritó antes que Chuquisaca

El grito libertario en Chuquisaca se produjo el 25 de mayo de 1809, en La Paz el 16 de julio del mismo año y en Cochabamba el 14 de septiembre de 1810. Sin embargo el de Oruro es anterior a todos ellos así que respetando el orden cronológico de los hechos, el 10 de Febrero de 1781 encabeza a todos los anteriores y se constituye así en el primero de los pronunciamientos emancipadores e independistas en América Latina.

Tales hechos históricos no han merecido un estudio responsable y convincente que refleje la verdad, incluso los estudios considerados serios han sido distorsionados por ideologías cargadas de intereses mezquinos y regionalistas que imperaban en aquellos momentos, las mismas que manosearon la verdad histórica y sus protagonistas de una manera vergonzosa.

La prerrogativa del primer grito libertario lanzado en el Alto Perú, fue atribuido cronológicamente y sin mayores observaciones a Chuquisaca, primacía que disputó con La Paz que por su lado también se creía precursor del movimiento independista. Esta disputa encendió acalorados debates y discusiones sobre la sede de la capital de la república que fueron el detonante para el estallido de una sangrienta guerra civil en diciembre de 1898.

Oruro sin embargo evitó sembrar luto y dolor en los hogares bolivianos y se mantuvo pacífica, fraternal y trabajadora no obstante haber establecido en el calendario histórico nacional el 10 de Febrero de 1781 como aniversario cívico y efeméride departamental, fecha que fue ignorada por toda la nación o simplemente confundida con una sublevación de indígenas en contra de los españoles para restaurar el imperio incásico y que apenas merecía breves comentarios por parte de los historiadores.

Las cosas se habrían quedado así de no haber sido por el arduo trabajo de investigación histórica de un joven profesional nacido en Oruro que en 1884 reveló a toda Bolivia que la revolución de 1781 en Oruro no fue una simple sublevación de indígenas sino que fue una verdadera iniciativa de guerra de la independencia llevada a cabo por criollos, mestizos e indios con el deseo manifiesto de establecer una patria libre e independiente.

Cansado de buscar y no encontrar algo importante relacionado con la contribución de Oruro a la independencia de Bolivia en las obras nacionales de historia y viejos documentos oficiales de la colonia que en muchos casos habían sido distorsionados y malinterpretados, don Adolfo Mier y León expuso el 6 de agosto de 1884 el fruto de sus largas investigaciones emprendidas de manera tenaz y perseverante que lo llevaron a encontrar en Buenos Aires los documentos del tomo 5º de la “Colección de Obras y Documentos relativos a la Historia Antigua y Moderna de las provincias del Río de La Plata” de don Pedro de Angelis, una relación histórica que contaba y explicaba en detalle los hechos sucedidos el 10 de Febrero de 1781. Fue así como Bolivia se enteró por vez primera de la vibrante proclama de Sebastián Pagador, clara, sin vacilaciones y sin medias tintas:

“Amigos paisanos y compañeros: en ninguna ocasión podemos mejor dar evidentes pruebas de nuestro amor a la patria sino en esta, no estimemos en nada nuestras vidas, sacrifiquémoslas gustosos en defensa de la libertad convirtiendo toda la humildad y rendimiento que hemos tenido con los europeos en ira y furor…”

Sebastián Pagador, 10 de Febrero de 1781.

Es difícil creer que la Real Villa de San Felipe de Austria siendo en ese entonces el centro más poblado de la patria, con los recursos minerales que disponía y con su estratégica posición geográfica se hubiese quedado inerte sin haber tenido una influencia y participación importantes en la emancipación americana. La historia dice que no fue así, la historia dice que el 10 de Febrero de 1781 fue un acontecimiento de carácter nacional y continental, una fecha épica y memorable en la que por vez primera durante la colonia, un pueblo entero desconoció el derecho divino impuesto por el Rey de España, proclamando patria y libertad repudiando el régimen de penosa e inhumana servidumbre y arbitrariedades impuestas por los conquistadores.

Fue el 10 de Febrero de 1781 el que sirvió de cimiento e inspiración para movimientos posteriores en el Alto Perú como los de Chuquisaca y La Paz que sucedieron casi 30 años después y fueron los nobles sacrificios de Jacinto y Juan de Dios Rodríguez, Sebastián Pagador, Clemente Menacho, Diego Flores, Manuel, Nicolás y Domingo Herrera, José Azurduy, Miguel Portillo, Francisca y María Quiróz, Mariano Bernal Lira, Nicolás Caro, Francisca Gola y otros los que inmortalizaron esta fecha.

En días posteriores a aquel 6 de agosto de 1884, don Adolfo Mier emprendió una campaña de difusión de la verdad histórica sobre la gloriosa epopeya de 1781 con la publicación de libros, folletos y documentos existentes en los archivos de Sucre y Buenos Aires, organizando conferencias y escribiendo artículos de prensa que muchas veces le han ocasionado serias y apasionadas polémicas pues tal como ocurre hoy en día, imperaba en Bolivia un marcado regionalismo entre los pueblos y cada cual quería para sí el mérito de haber dado el primer grito libertario de emancipación latinoamericana. Y tal como ocurre hoy en día, la investigación de Adolfo Mier fue menospreciada, la figura de Sebastián Pagador minimizada y los hechos del 10 de Febrero de 1871 restados en su importancia.

En 1926 bajo la presidencia de Hernando Siles, se intentó opacar los acontecimientos del 10 de febrero de 1781 y se intentó cambiar la fecha de la efeméride de Oruro por el 6 de octubre de 1810 que por un tiempo resultó ser la única fecha reconocida por el resto de las autoridades nacionales y también las locales que no siempre han sido orureñas. Sin embargo el 6 de octubre de 1806 ha sido olvidado con el tiempo y suprimido del calendario histórico de Oruro sin saberse los motivos aunque fue desempolvado para celebrar un bicentenario en 2010 que los orureños ya habían conmemorado en febrero de 1981.

La historia ha dado su veredicto y ha dado una respuesta afirmativa, categórica y rotunda: El grito de Oruro fue el primero que despertó a América Latina el 10 de Febrero de 1781 y Oruro mismo pudo haberlo hecho mucho antes en julio de 1739 cuando un grupo de orureños encabezados por Juan Vélez de Córdoba e inspirados en su “Manifiesto de Agravios” intentó dar un primer grito de emancipación que fue desbaratado por una traición antes de llevarse a cabo. Tal hecho ha sido documentado en el “Archivo de General de las Indias” de Sevilla en España y fue dado a conocer por el ilustre orureño don Marcos Beltrán Ávila, tema que será objeto de revisión en otro post.

Documentos consultados    

“La Iniciativa de Oruro en 1781” por Adolfo Mier (10/02/1884)

“Acción grandiosa del 10 de Febrero de 1781” por H. César Cadima Maldonado,  “La Patria” Oruro (10/02/1976)

“Adolfo Mier y el 10 de Febrero” por Jorge Fajardo, “Presencia” La Paz (10/02/1981)

“¡Oruro en el primer grito libertario!” por Luis Gareca Oporto, “La Patria” Oruro (10/02/1991)

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 44 seguidores