Puno: Un pedacito de Bolivia en el Perú

La ciudad peruana de Puno jamás tuvo al caporal, la morenada o diablada bolivianas como danzas típicas, tradicionales o representativas del lugar. Puno celebra su fiesta patronal con música boliviana, danzas bolivianas, artistas y músicos bolivianos tal como reflejan los últimos acontecimientos acaecidos y un artículo escrito en 1968 que ubica a 1965 como punto de partida del proceso de “bolivianización” que tristemente han convertido a Puno en una suerte de Consulado del Folklore Boliviano dejando de lado el título de Capital Folklórica del Perú que ostentaba antes de la irrupción de danzas “cursis, costosas y monótonas” venidas e importadas desde Bolivia.

Lo dice un artículo de 1968 escrito por Don Roberto Valencia Melgar, ciudadano notable y miembro de una antigua familia tradicional de Puno (Perú) que critica y rechaza la “bolivianización” de la fiesta patronal que se celebra en esa ciudad en honor a su Santísima Virgen de la Candelaria. Este artículo pone en evidencia el origen boliviano del folklore que se practica hoy por hoy en Puno y echa por los suelos los argumentos cargados de mentiras, falacias, fábulas e historias inventadas  que dan por sentado el origen peruano de danzas como los caporales, diablada o morenada.

El artículo en cuestión fue publicado en el periódico peruano “Los Andes” el 20 de Febrero de 1968 (hace ya 42 años) y su contenido fue reproducido hace un par de años en el website del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Peruana (CIDEMP) que le dedica una sección a Don Roberto Valencia Melgar (1909 – 2007) en donde le rinden homenaje publicando algunas de sus obras y escritos entre los cuales está “¿Puno Capital Folklórica del Perú?”, documento que viene a convertirse en prueba irrefutable del robo y la apropiación de la música, folklore y danzas bolivianas por parte del Perú.

*=========================================*

“Llameritos”, “Chokelas”, “Puli-Pulis” eran algunas de las danzas típicas y tradicionales de Puno, parte de sus legendarias tradiciones y costumbres y con las cuales Puno era ya la indiscutida Capital Folklórica del Perú mucho antes de la irrupción de las “cursis, costosas y millonarias” danzas importadas desde Oruro, Bolivia, mismas que se han enraizado en el alma del pueblo puneño. Puno se ha extranjerizado, en otras palabras: Puno se ha “bolivianizado” desde 1965, año en el que irrumpieron las primeras danzas bolivianas que con la estridencia de sus bandas ensuciaron y silenciaron el dulce y armonioso sonido de los instrumentos de viento que amenizaban la fiesta puneña de la Candelaria antes del infame año al que se hace referencia”.

*=========================================*


Fue un resumen del testimonio y la vivencia propias de un ciudadano de Puno nacido a principios del Siglo XX, profundamente preocupado y tal vez hasta indignado por la “bolivianización” de la festividad más grande de Puno que al presente queda como una réplica más de las tantas festividades que se celebran en los andes sudamericanos y que tienen al Carnaval de Oruro en Bolivia como fuente única y original: la máxima expresión de su tipo en América y el resto del planeta.

Aquellos que aún se niegan a aceptar este hecho esgrimen el argumento de la “universalidad” de la música, argumento válido que sin embargo no contempla el hecho de negar o arrogarse el origen de cada una de las expresiones artísticas.

No estamos en contra de que artistas y músicos bolivianos vayan a promocionar y vender su arte por todo el mundo. No negamos tampoco la universalidad de la música ni de cualquier tipo de expresión artística. La música como cualquier manifestación de tipo artístico, es universal y la música y danzas bolivianas no son la excepción más aún cuando estas han sido reconocidas por la UNESCO como patrimonio de la humanidad así que esto no es un tema de nacionalismo exacerbado, sino tan sólo de pedir que se mencione y se reconozca su verdadero origen. Tan simple como eso.

Enlaces relacionados:

Comité Departamental de Etnografía y Folklore de Oruro, Bolivia

Homenaje a Roberto Valencia Melgar (Texto original)

Publicación de diario peruano reconociendo La Diablada como boliviana

El mismo diario peruano afirma que la Alasita es boliviana


Llajtaymanta: Golpe bajo al folklore boliviano

No se debe acusar, culpar ni repudiar a Llajtaymanta por vender su música incluso al Perú, país tristemente acostumbrado a robar danzas, música y tradiciones originalmente bolivianas y presentarlas como suyas. Lo que debe reclamársele a Llajtaymanta es el hecho de contribuir a este infame acto componiendo un tema para una fraternidad peruana y no hacer referencia en ningún momento al verdadero origen de la danza: Bolivia. Peor aún, hacen ver un ritmo y una danza genuinamente bolivianas como genuinamente peruanas.

Orlando Andia, miembro de Llajtaymanta trata de explicar el hecho: “Nos contrataron, qué más podíamos hacer…”.  Quizás podrían haber dicho: “Bueno señores, componemos para el Centro Cultural Andino siempre y cuando acepten y reconozcan a Bolivia como origen del ritmo y la danza.” Ni en la letra ni en el video de “Mi Corazón Contigo Está” puede encontrarse algo de esto ni siquiera en los créditos en donde al menos como mínimo pudieron exigir que se ponga “Música:Llajtaymanta (Bolivia)”.  Si no pecaron de traidores por lo menos pecaron de ingenuos.

Este hecho también pone en evidencia el hecho de que en el Perú hay escasez de talento, creatividad, originalidad y de grupos peruanos del nivel y la talla de Llajtaymanta pues como puede explicarse el hecho de que tuvieran que recurrir a un grupo boliviano para componerle un tema a una de sus fraternidades (¿?). Se aprecia claramente en el video la calidad en el manejo de los instrumentos y de la interpretación vocal característicos de Llajtaymanta que contrastan con la vulgaridad y ordinariez de la vestimenta y el modo de bailar de los miembros de esta fraternidad peruana.

Una pena por Llajtaymanta por ser autores de este duro golpe en las partes nobles al folklore boliviano que tantas satisfacciones ha traído para a ellos y para Oruro. Como buenos artistas y músicos profesionales no pudieron negarse a cumplir con un contrato pero pudieron haber hecho algo para poner las cosas en su lugar y validar al Carnaval de Oruro y al folklore boliviano como únicos y genuinos en el planeta y al resto como simples clones.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 44 seguidores