SOCIALISMO Y GEOGRAFÍA 2: El Gasolinazo de Evo

Estamos de acuerdo con que no se puede seguir subvencionando el costo de los combustibles. El daño económico al país es enorme y no podemos darnos el lujo de tener los precios más baratos del continente e incentivar el contrabando. Pero tampoco se puede imponer un alza de precios criminal y terminar matando de hambre a la gente.

En momentos como este, no puedo dejar de acordarme de la conversación que sostuve hace un tiempo con Don Aldo sobre la geografía como factor determinante para el éxito o el fracaso de un régimen socialista. Los acontecimientos que suceden hoy en Bolivia parecen darle toda la razón. En aquella oportunidad recordábamos la caída del régimen de Salvador Allende en Chile debido al saqueo y la invasión de gente de países vecinos, ávidos de llevarse productos chilenos porque eran muchísimo más baratos que en sus naciones de origen.

Esto es lo que estaba pasando con los combustibles bolivianos. Hasta antes del gasolinazo del 26 de diciembre de 2010, eran extremadamente más baratos que en los países vecinos y esto había dado pie al contrabando de gasolina y diesel por parte de gente que en algunos casos es pobre y en otros casos delincuentes. Por supuesto que es comprensible que la gente compre barato el combustible boliviano y lo venda al precio de comercialización en los países vecinos que es prácticamente el doble: Negocio redondo. El gobierno ha aceptado su fracaso en su afán de controlar el tráfico de diesel y gasolina en las fronteras. Quizás debió pensarlo dos veces antes de echar a DEA del país pues su ayuda hubiera sido bastante muy valiosa.

Había que frenar esto, quizás no lo estemos viendo venir pero si seguíamos así, Bolivia estaba próxima a verse en una situación similar a la de 1985 cuando el presidente de entonces don Víctor Paz Estenssoro pronunciaba estas palabras: “Bolivia se nos muere” y casi de inmediato ponía en circulación el famoso Decreto Supremo 21060, decreto necesario y que muchos consideran funesto y maldito pero que salvó a Bolivia de una muerte segura. El 21060 logró revivir al país a un alto costo social (relocalización) pero muchos de los bolivianos que hoy estamos con vida le debemos mucho a ese decreto y a don Víctor Paz Estenssoro.

Hoy es el “gasolinazo” de Evo, otra medida muy necesaria pero cuya aplicación y puesta en marcha recae por desgracia en los hombros de los bolivianos, especialmente de los bolivianos más pobres y de aquellos que no tienen empleo. Triste historia, una tragedia de nunca acabar esa en la cual los más pobres son siempre los que pagan los platos rotos.

“La subvención de los combustibles es (textual) una de las peores estupideces que puede cometer un gobierno”

(Don Aldo).

En descargo de este gobierno, la subvención no es obra de su gestión sino que viene de gobiernos anteriores que no han hecho sino dejar esta carga tan pesada sobre los hombros de los gobernantes posteriores y alguien tenía que hacer algo y fue este gobierno que parece haberse dado cuenta de que gracias a esto en Bolivia prácticamente no hay inversión !!! Bolivia no es prenda de garantía para emprendimientos e inversiones privadas gracias entre otras cosas a la carga que representan los movimientos sociales disconformes que se la pasan armando protestas por todo y por nada y pisoteando las leyes con el aval del gobierno de Evo Morales. Es lógico entonces la dificultad que representa el asumir el riesgo de invertir en Bolivia. Bolivia vive del gas y del petróleo, mas no de las inversiones. Bolivia NO VIVE de los movimientos sociales pues estos no tienen la mínima idea acerca del manejo de una empresa y SÍ VIVE de alguna manera gracias a los emprendimientos de inversores privados que son los que le dan vida a la economía del país, no los movimientos sociales.

“La economía ideal en un país es aquella que se mueve gracias a la inversión privada y a los emprendimientos privados pues darle a un Estado esta responsabilidad es lo peor que se puede hacer puesto que la administración del Estado es pésima e ineficiente. Cuba, Venezuela y el Chile de Allende son los mejores ejemplos. Un régimen socialista se maneja en base al control de precios. Bolivia nunca será un país socialista a menos que todos sus vecinos lo sean”

(Don Aldo)


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